Si el Camp Nou es la primera casa de Leo Messi, podría decirse que el Santiago Bernabéu estaría cerca de ser su segunda. El argentino se mueve en el feudo madridista como pez en el agua y prácticamente cada vez que va, moja y termina siendo decisivo para el FC Barcelona. En esta semana de Clásicos, el rosarino solo piensa en volver a ser clave para que su equipo se imponga a los merengues.

Su increíble encuentro en el Sánchez Pizjuán le ha catapultado y el '10' vuelve a su mejor nivel cuando el Barça más le iba a necesitar. Contra los hispalenses demostró que es capaz de ganar un choque prácticamente solo. En la ida solo jugó un rato en la segunda mitad por su lesión y esta vez llega al 100% y más motivado que nunca.

En el Santiago Bernabéu Messi ha metido ni más ni menos que 15 goles en 19 encuentros que ha disputado. Sale cerca del gol por partido y eso es un dato brutal teniendo en cuenta el rival. Pero no es el único dato extraordinario de Leo. También hay que decir que ha contribuido enormemente a que su Barça haya ganado más partidos de los que ha perdido en Madrid, 10 de esos 19 choques.

En los últimos tres encuentros de LaLiga que se han disputado en el Bernabéu, el Barcelona se ha vuelto a Catalunya con tres victorias y el argentino con tres goles. Últimamente, los barcelonistas dominan en la casa del Real Madrid y eso es una sensación importantísima para que los de Valverde salgan al terreno de juego confiados y sabiendo que son mejores.

Messi puede aprovechar la fragilidad del Madrid

El Real Madrid lleva toda la campaña demostrando ser un equipo muy frágil en defensa. Los blancos se rompen con nada y los espacios que dejan sus laterales son enormes. Por desgracia para el Barça, Marcelo es muy probable que sea suplente. Entrará Reguilón, que se emparejará con Messi. El '10' deberá aprovecharse de la inexperiencia del canterano blanco para atacar desde la derecha.

También será interesante ver a Leo en la zona de Casemiro. El brasileño está muy lento y la electricidad del rosarino puede ser decisiva en esos metros finales. Tendrá, además, un gran socio en Dembélé, que utilizará su velocidad en el costado izquierdo contra un Carvajal que no está en su mejor momento. El Barça es bastante favorito, en parte por Messi, pero deberá demostrarlo en el campo.